Muchos no saben cómo funciona un colegio, así que con esta parábola creo que queda un poco más claro cómo afectan los recortes.
Érase una vez una fábrica de bombillas. Era una fábrica pública donde trabajaban empleados públicos. Un día a un político se le ocurrió cambiar las cosas.
- "En los últimos 10 años vuestro sueldo perdió un 30% con respecto al coste de la vida, el IPC. Y vosotros seguisteis trabajando por vuestra comunidad. En los últimos 5 años hemos ido dejando de contratar personal, aunque el volúmen de trabajo ha aumentado considerablemente, y además no hemos metido a gente nueva para ocupar los huecos de los que se jubilan. Y vosotros seguís sacando el trabajo adelante. Para agradecéroslo, el año pasado os bajamos el sueldo un 5%, y muy pocos protestaron, hubo una huelga pero no fue casi nadie. Este año vuestro sueldo está congelado, pero como seguís trabajando hemos pensado que aún os podéis apretar el cinturón un poco más."
En esta fábrica trabajaban 18 personas haciendo bombillas, y había 2 guardias de seguridad. Y al político se le ocurrió:
- "Como hay poca gente en el paro, vamos a no renovar a los dos vigilantes de seguridad, como son interinos, no tenemos que pagarles finiquito, ni vacaciones, y como no es un despido aunque lleven 8 años trabajando con nosotros, tampoco hay que pagarles indemnización, eso sí, otro político tendrá que pagarles el paro, con lo que no ahorraremos mucho los españoles, pero ya no será mi problema. De hecho cuanta más gente haya en el paro, menos apoyo tendrá el gobierno que es del partido contrario al nuestro.
Para tapar los huecos, todos los fabricantes de bombillas tendréis que trabajar 4 horas más a la semana, pero no haciendo bombillas, sino haciendo turnos como vigilantes, que no sabéis cómo se hace, pero nos la trae muy floja, porque la calidad del servicio público no da ningún beneficio a nadie, y menos a corto plazo que es lo que dura nuestro mandato.
Gracias a vuestro esfuerzo extra, podremos echar a vuestros compañeros a la calle, y dar un servicio mucho peor. Por cierto, además este año la producción de bombillas tiene que crecer un 7%.
Con esta medida tendremos más dinero para subvencionar la fábricas privadas, que son las que hacen que nuestros amigos puedan enriquecerse ya que los cuidadanos tienen que pagarlas. Aunque con sus impuestos tengan el derecho de recibir el mismo servicio gratis, es decir, así los pagan 2 veces. También al empeorar el servicio público hacemos mucho más apetecible el privado, con lo que nos beneficiamos doblemente.
Ahora, por la tele vamos a decir que esto es una medida de ahorro y de creación de empleo, y aunque no tenga ni pies ni cabeza, ¡la gente se lo va a creer!
Y si protestáis quedaréis como unos insolidarios que no quieren trabajar, con toda la gente que hay en paro. Pero por favor, protestad, los únicos afectados serán los ciudadanos, y como a nosotros no nos importan lo más mínimo, no cederemos, cuanto más protestés, más contentos estaremos, porque por cada día de huelga nosotros nos ahorraremos una pasta, y parecerá que hemos hecho mejor política. Aunque con los días de huelga ya hayamos ahorrado suficiente para volver a contratar a los vigilantes, seguiremos sin ceder. Y si la cosa se pone muy caliente...Esperaremos tranquilamente en nuestras mansiones tomando cócteles, hasta que a la gente se le olvide."
Y así fue, la gente hasta defendía airádamente a la política que les daba un servicio peor, que mandaba la gente al paro, y que reunía su dinero para dárselo a sus amigos. Y la gente se puso en contra de estos trabajadores que llevaban años perdiendo sus derechos y trabajando para ellos.
Y así este país se fue a la mierda. Y los ciudadanos empobrecidos y privados de sus derechos, seguían aplaudiendo a su partido con su último aliento.
domingo, 6 de noviembre de 2011
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