domingo, 6 de noviembre de 2011

Parábola de los recortes

Muchos no saben cómo funciona un colegio, así que con esta parábola creo que queda un poco más claro cómo afectan los recortes.

Érase una vez una fábrica de bombillas. Era una fábrica pública donde trabajaban empleados públicos. Un día a un político se le ocurrió cambiar las cosas.

- "En los últimos 10 años vuestro sueldo perdió un 30% con respecto al coste de la vida, el IPC. Y vosotros seguisteis trabajando por vuestra comunidad. En los últimos 5 años hemos ido dejando de contratar personal, aunque el volúmen de trabajo ha aumentado considerablemente, y además no hemos metido a gente nueva para ocupar los huecos de los que se jubilan. Y vosotros seguís sacando el trabajo adelante. Para agradecéroslo, el año pasado os bajamos el sueldo un 5%, y muy pocos protestaron, hubo una huelga pero no fue casi nadie. Este año vuestro sueldo está congelado, pero como seguís trabajando hemos pensado que aún os podéis apretar el cinturón un poco más."

En esta fábrica trabajaban 18 personas haciendo bombillas, y había 2 guardias de seguridad. Y al político se le ocurrió:

- "Como hay poca gente en el paro, vamos a no renovar a los dos vigilantes de seguridad, como son interinos, no tenemos que pagarles finiquito, ni vacaciones, y como no es un despido aunque lleven 8 años trabajando con nosotros, tampoco hay que pagarles indemnización, eso sí, otro político tendrá que pagarles el paro, con lo que no ahorraremos mucho los españoles, pero ya no será mi problema. De hecho cuanta más gente haya en el paro, menos apoyo tendrá el gobierno que es del partido contrario al nuestro.

Para tapar los huecos, todos los fabricantes de bombillas tendréis que trabajar 4 horas más a la semana, pero no haciendo bombillas, sino haciendo turnos como vigilantes, que no sabéis cómo se hace, pero nos la trae muy floja, porque la calidad del servicio público no da ningún beneficio a nadie, y menos a corto plazo que es lo que dura nuestro mandato.

Gracias a vuestro esfuerzo extra, podremos echar a vuestros compañeros a la calle, y dar un servicio mucho peor. Por cierto, además este año la producción de bombillas tiene que crecer un 7%.

Con esta medida tendremos más dinero para subvencionar la fábricas privadas, que son las que hacen que nuestros amigos puedan enriquecerse ya que los cuidadanos tienen que pagarlas. Aunque con sus impuestos tengan el derecho de recibir el mismo servicio gratis, es decir, así los pagan 2 veces. También al empeorar el servicio público hacemos mucho más apetecible el privado, con lo que nos beneficiamos doblemente.


Ahora, por la tele vamos a decir que esto es una medida de ahorro y de creación de empleo, y aunque no tenga ni pies ni cabeza, ¡la gente se lo va a creer!

Y si protestáis quedaréis como unos insolidarios que no quieren trabajar, con toda la gente que hay en paro. Pero por favor, protestad, los únicos afectados serán los ciudadanos, y como a nosotros no nos importan lo más mínimo, no cederemos, cuanto más protestés, más contentos estaremos, porque por cada día de huelga nosotros nos ahorraremos una pasta, y parecerá que hemos hecho mejor política. Aunque con los días de huelga ya hayamos ahorrado suficiente para volver a contratar a los vigilantes, seguiremos sin ceder. Y si la cosa se pone muy caliente...Esperaremos tranquilamente en nuestras mansiones tomando cócteles, hasta que a la gente se le olvide."


Y así fue, la gente hasta defendía airádamente a la política que les daba un servicio peor, que mandaba la gente al paro, y que reunía su dinero para dárselo a sus amigos. Y la gente se puso en contra de estos trabajadores que llevaban años perdiendo sus derechos y trabajando para ellos.

Y así este país se fue a la mierda. Y los ciudadanos empobrecidos y privados de sus derechos, seguían aplaudiendo a su partido con su último aliento.

sábado, 28 de mayo de 2011

Cosas del PARO

Desde hace unos meses trabajo en una oficina de prestaciones, en una de las más concurridas de España. Y a pesar de que todos pasamos por allí alguna que otra vez, por desgracia, me doy cuenta de que es un tema desconocido para la mayor parte del público, y carne de cañón para la manipulación informativa. En la web, por teléfono y en las oficinas la información es abundante y precisa, pero nos es más cómodo recurrir a la noticia sensacionalista de turno para obtener información.

Lo primero, el estado sólo te paga el paro, o los subsidios. Ahí termina su competencia. Quien te busca trabajo o formación para realmente ayudarte a buscar un nuevo empleo es la Comunidad, en mi caso, la de Madrid. ¿A cuántos ha ayudado realmente a encontrar trabajo? Eso está por demostrar, ni como parado ni como trabajador allí ha visto a ninguno.

Sin embargo, a la Comunidad de Madrid no se le caen los anillos para echarle la culpa del paro al gobierno estatal, cuando son ellos los que tienen las herramientas y la responsabilidad de crear oportunidades de empleo. La división de competencias entre el Estado y las Autonomías está bien clarita en la ley, para todo el que se quiera tomar la molestia en leerla. Es un coñazo de leyes, pero sin embargo, es fácil ver que al lado de las palabras "Oficina de Empleo" siempre está la bandera roja de la Comunidad.

Lo segundo, veo que se quiere reivindicar, desde los movimientos pro-democráticos, que vuelva el subsidio de empleados de larga duración. Arturo Perez Reverte, víctima de nuestros medios de comunicación, ponía el grito en el cielo en un manifiesto, porque no nos habíamos indignado porque se le quitara a los parados el subsidio. Señores, ese subsidio no se ha quitado, tenemos los mismos subsidios que en el 2008, y alguna ayuda más. Hay una que se ha cambiado de nombre, de "Prodi" a "Prepara", y resulta que tiene muchos menos requisitos la nueva, ambas dos son ayudas excepcionales para esta crisis, pero los subsidios existen desde hace muchos años y de momento nadie ha dicho de quitarlos. Así que estamos reivindicando que se nos devuelva algo que nunca nos han quitado. Hay que tener cuidado porque hay mucha gente a la que le gustaría tomarnos por idiotas, y no hay que darles excusas.

Cuando el "Prodi"(Programa temporal de protección por desempleo e inserción) pasó a ser "Prepara"(Programa de Recualificación Profesional), ciertamente en las noticias se decía: "desaparece la ayuda de 426 Euros", y daba la sensación de que todos los parados perdían su subsidio. Fue una noticia muy irresponsable, y supongo que intencionada, porque cundió la alarma entre los 4 millones de parados de nuestro país. A nadie se le quitó la ayuda, simplemente a partir del 16 de Febrero, los que tenían derecho a solicitar un Prodi, ahora tenían derecho al Prepara.

Por último decir que la política de subsidios, que es dinero que se le da a gente (para que sub-sista)que no ha cotizado suficiente, o que ha agotado el paro, o que pertenece a colectivos sociales con problemas (hay como 20 tipos), es una política que no funciona. No hace nada por mejorar la situación del país. Vienen personas a cobrar el subsidio cuando su pareja cobra 3000 Euros al mes, o personas que no han trabajado jamás en su vida y se han enterado por su vecina que ahí "regalamos dinero". Miles de personas lo solicitan, y después dejan España para disfrutarlo en su país. Muchos se pasan años encadenando subsidios, sobreviviendo por esta y otras ayudas, malviviendo, y cuando se les terminan, han estado 4 o 5 años sin trabajar, y ya están totalmente fuera del mercado de trabajo. Como me dice alguien todos los días: "¿Y ahora qué tenemos que hacer, robar?", porque ¿quién les va a dar trabajo ahora?

Desde mi puesto de trabajo veo que de estos subsidios quizá 2 de cada 10 ayudan a la gente, los otros 8 están fomentando el fraude (a parte de los que cobran desde otros países, están los que lo cobran mientras trabajan en la economía sumergida), la perpetuación de la situación de desempleo, el racismo (porque los españoles piensan que sólo se lo aceptan a los inmigrantes y a los gitanos, y éstos piensan que se lo denegamos porque no son españoles/payos), la precariedad y situaciones de depresión, alcoholismo, drogadicción...

Todo esto es un gasto público enorme, pero muy poco efectivo, que podría usarse para crear empleo y formación, por ejemplo con programas de formación remunerada, prácticas subvencionadas, mayor oferta de empleo público de ingreso libre...El que cobra el paro, o un subsidio está obligado a buscar activamente empleo (en España), pero esto no se controla de ninguna manera, sólo sellando la demanda de empleo cada 3 meses, que se puede hacer por internet ¡o por sms!

Siempre he pensado que sería buena idea dar el subsidio a cambio de 1 día de trabajo a la semana, estilo voluntariado. Una jornada de 6 horas a la semana, con trabajos fáciles, a cambo de 426 Euros. De esta manera evitamos un poco el estancamiento y la depresión, funciona como método de control semanal (para que no estén trabajando en otro sitio ilegalmente o en otro país), la gente no estaría sola y estaría en contacto con otros con sus mismos problemas, se siente más util, puede que aprenda algún oficio...En mi oficina podríamos usar unos "voluntarios" simplemente para ayudar a los demás a rellenar las solicitudes, y para leer a los que tienen dificultades. Es un trabajo que hacemos nosotros, pero que si no hiciéramos podríamos atender a muchas más personas en un día, ya que somos muy pocos para la cantidad de parados que hay.

Pienso que el gasto público o social, es necesario, pero debe gestionarse de manera inteligente, que genere una mejora social, no que perpetúe las situaciones de precariedad. No somos plantas que nos riegan con 400 míseros Euros al mes y ya crecemos, hay que hacer algo con esos 400 Euros para sacar a la gente de la pobreza, para crear algo que tenga continuidad. Pero vamos, sólo es mi opinión.

Más información en www.sepe.es (ahora mismo no va) y en vuestra oficina de Empleo.

sábado, 23 de abril de 2011

El modelo empresarial español

¿Cuántas veces hemos escuchado la frase: "Mi jefe es un gilipollas" (O cualquiera de sus variantes)? La respuesta es: Demasiadas. Yo creo que el principal problema de la economía real española, se resume muy bien en esa frase.

La empresa española es una máquina de perder dinero. El primer sitio donde se pierde es en los bolsillos de los grupos directivos, y el segundo se pierde por sus deciciones ineficientes e ineficaces. Esto es inamovible, así que si esto peligra sólo puede solucionarse subiendo los precios, despidiendo o bajando el sueldo a los que de verdad trabajan por la empresa. Si pretendemos que el equipo directivo mejore la productividad, o reduzca su avaricia, será mejor que emigremos.

La empresa desde abajo se organiza contratando al mínimo posible de trabajadores, de manera que si alguien falla, el resto tienen que trabajar más del 100%. A estos trabajadores se les paga y se les cuida lo mínimo posible, no se les pregunta su opinión, ni se valoran sus ideas, aunque ellos sean los que están en contacto con los productos y con los clientes.

Por encima de este estrato laboral, tenemos a los pelotas. Han pasado su tiempo adulando al jefe, y sin prestar atención al trabajo, a los compañeros o a los clientes, pero de esta manera, consiguen una posición en la que pueden influír en las tres cosas. Otra forma de conseguirlo es por parentesco. Con trabajo duro y buenas ideas puedes conseguir otro tipo de cambio de nivel, pero en la dirección contraria.

El estrato que recibe las adulaciones de los pelotas o asciende a los primos, son los jefes. Han llegado allí porque ya tenían mucho dinero, o porque son expertos en las habilidades empresariales, esto es, engañar y hablar mucho sin decir nada. Son capaces de vender cosas inútiles a gente inútil. Como solo suelen hablar con gente de su propia clase, no se dan cuenta de lo ridículos que son...Ni falta que les hace. Sus perocupaciones son: Tener buen aspecto, ganar personalmente más dinero, y pensar en qué se pueden gastar ese dinero. La empresa ya está organizada de manera que si quiebra, o va mal, ellos no van a terminar muy mal parados, ya invertirán en otra cosa después. Ya harán una suspensión de pagos, o lo que sea.

De esta forma tenemos una escasez de gente productiva que trabaja desmotivada, y un excedente de parásitos y gente inútil. Nuestros productos son peores y los tenemos que vender caros porque hace falta mucho dinero para perderlo y para tener contentos a los directivos. La empresa española no tiene lugar para programas que mejoren la productividad y la motivación de los trabajadores. El cliente recibe el trato de estos trabajadores quemados y ahogados con su mísero suelto, y esa es la imágen de la empresa que se forma en su cabeza. La única motivación es el miedo a ser despedido.

He trabajado en varias empresas y todas se organizaban de esta manera, algunas con malicia clasista por parte de los jefes y en otras por ignorancia de que se pueden hacer las cosas mejor. Las pocas excepciones terminan capitulando, porque es muy dificil nadar contra corriente. A muy pocos les beneficia esta organización, pero esos pocos son los que mandan. Y aunque pudieran sacar aún más beneficio trabajando bien, ¿Para qué? Si con el mínimo esfuerzo ya le sacan el jugo suficiente.

Sólo he tenido la ocasión de trabajar en otro país, en EEUU. Allí son casi tan burros como los españoles, en algunos sentidos, más. Pero el trabajo se enfoca a la producción, y se sabe que la motivación y la organización son muy importantes, no mariconadas, como se las descarta aquí. Si contratas a "tu cuñao el imbécil", lo contratas de currito, para que si mete la pata, sólo joda su propio trabajo, y no el de 20 personas. Y como es un inútil, te tiene que dar las gracias por tener un trabajo, aunque sea bajito.

La comunicación con los currantes es muy importante para darles las herramientas más apropiadas para su trabajo. De nada sirve pedirle a un trabajador que se esfuerce mucho para clavar bien clavos, cuando en vez de un martillo le das un pollo de goma. En España estamos tan acostumbrados a la precariedad, que vemos a los 200 compañeros con su pollo de goma golpeando clavos, y nos parece normal, decimos "es que es así", "no funciona, pero es lo que hay".

La economía española no va tan mal como la economía real, la de las familias, porque todo lo que no se paga a los trabajadores cotiza en bolsa. Si nos pagasen sueldos a nivel europeo, no habría empresa que durase más de un año. Y si es imposible, ¿Cómo lo hacen los demás países europeos?

La receta está clara: Desde las pymes, hasta el gobierno, menos jefes gilipollas, por favor.